19 de enero de 2014

La lotería cambió mi vida: Una historia de Gio

Este ejercicio está basado en una tarea de un estudiante de Corea.

Lo uso para practicar los tiempos: pretérito y copretérito.

Al principio del curso Gio (ese es el nombre que usa en México) escribía de una manera muy desintegrada: las oraciones estaban escritas una a una en una lista, sin conectores discursivos.
Este fue su primer mensaje para mí, enviado por correo electrónico:

"Hola me llamo gio.

mucho gusto. 
yo soy de corea, coreano.
yo soy alumno de básico2.
te aprenderé español.
tú pareces simpatica.
yo quiero desarrollarme español.
por eso voy a praticarlo mucho.
podría ayudarme?
gracias,profesora.
hasta mañana. "


Gio avanzó mucho en su redacción y en el uso de los tiempos del español del nivel A2, ésta es una manera de felicitarlo por ello.

Si eres estudiante, te recomiendo hacer el ejercicio y después verificar tus respuestas.
Si eres profesor y vas a usar este ejercicio en tu clase; comparte conmigo tus resultados.


Usa los siguientes verbos para llenar los espacios en blanco en el siguiente ejercicio. 
Conjuga los verbos en pretérito o copretérito.

Caminar
Disfrutar
Nacer
Vender
Cambiar
Ser
Ver
Ganar
Reír
Contar
Tener
Vender
Comprar
Contemplar
Llorar


_______________ en 1980 en un pueblo pequeño y tranquilo. De niño _______________ bajito y pobre, no _______________ dinero ni amigos. A veces _______________ por soledad. En ese entonces todas las tardes _______________ el cielo y el mar. De vez en cuando _______________ por la playa y _______________ los bonitos paisajes, pero no veía ni _______________ nada durante las noches. _______________ un billete de lotería cada tres días. Un día _______________ la lotería y _______________ quince horas seguidas. Eufórico, se lo _______________ a mis padres. Después _______________ mi casa y _______________ un departamento. Mi vida _______________ totalmente gracias a la lotería.

RESPUESTAS

Nací en 1980 en un pueblo pequeño y tranquilo. De niño era bajito y pobre, no tenía dinero ni amigos. A veces lloraba por soledad. En ese entonces todas las tardes contemplaba el cielo y el mar. De vez en cuando caminaba por la playa y disfrutaba los bonitos paisajes, pero no veía ni escuchaba nada durante las noches. Compraba un billete de lotería cada tres días. Un día gané la lotería y reí quince horas seguidas. Eufórico, se lo conté a mis padres. Después vendí mi casa y compré un departamento. Mi vida cambió totalmente gracias a la lotería.
                


¡Gracias, Gio, por compartir con nosotros esta historia!

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