9 de mayo de 2016

El México que duele y el México que sana: hablar de la realidad en clase

Quiero compartir una reflexión acerca de algo que me ha causado conflicto, sobre todo en los últimos años, en mi práctica como profesora de español.

México es un país maravilloso que padece de grandes males sociales y que actualmente tiene una imagen muy negativa en el contexto internacional. Las noticias sobre la violencia, el narcotráfico y la corrupción en el medio político están por todos lados.

Enseñar español en un país tan complejo es un gran reto, porque no sólo hay que hablar de temas como el Día de Muertos, la gastronomía mexicana, la vida cultural, la música; etc. Hemos llegado a un punto en que los temas de las composiciones de los alumnos tienen como eje: los aspectos más turbios de la política mexicana, los feminicidios, los asesinatos de periodistas, la corrupción, la violencia, la fuga de algún narcotraficante; etc.

Hasta hace algunos años yo hablaba en clase de las cuestiones incómodas que impedían o dificultaban la integración de mis alumnos a la cultura mexicana: el choque cultural. Evitaba hablar de cosas como el machismo, la paradójica y compleja política del país, los medios de comunicación y su falsa exposición de la realidad; etc. Aunque siempre he sido una persona crítica de mi propio sistema, el salón de clases no me parecía el mejor lugar para tratar de entender y asimilar las contradicciones de mi propia cultura.

Mi posición ha cambiado, porque no se puede ocultar el sol con un dedo, así que ahora trato de llevar al aula lo que sea de interés para mis alumnos, independientemente de si es algo que me duele o que me avergüenza de mi propia sociedad. Trato de enmarcar todo desde una perspectiva fenomenológica, e intento no despreciar ni criticar lo que sucede en mi país sin argumentos que muestren mis propios valores. La exposición de estos temas y la búsqueda de materiales que sustenten discusiones interesantes para los alumnos, ha traído a mi vida académica una visión más amplia y clara del México que yo percibo y del que ven los ojos de quienes no nacieron aquí.

Entre los temas que he incorporado a mis clases están cuestiones como las siguientes:
  • Los problemas de integración intercultural entre los propios mexicanos.
  • Clasismo y racismo en nuestra cultura.
  • Ventajas y desventajas de vivir en la Ciudad de México.
  • La competitividad en la vida laboral mexicana.
  • El lugar de los pueblos indígenas en la sociedad mexicana.
  • Nuestros vicios y costumbres negativas.
He tratado de hablar de cuestiones como las anteriores, también abordando lo que muchos mexicanos están haciendo para crear una sociedad más justa y equilibrada. No son pocas las organizaciones sociales y los grupos de ciudadanos que tratan cotidianamente, desde su trinchera, de cambiar al país y mejorar la calidad de vida de sus familias.

En próximas entradas, podrás encontrar información sobre estos mexicanos conscientes, responsables y verdaderamente comprometidos con el progreso y la salud de nuestra sociedad.

Con las etiquetas: El México que duele y El México que sana, trataré de señalar lo que a mi parecer, está mostrándonos la cara oscura y la cara luminosa del complejo México contemporáneo.

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